En honor a la verdad, he de decir que a nosotros nos han rescatado, no iba a ser sólo a las Autopistas. El lunes pasado recibimos un "rescate" que nos va a ayudar a pasar el mes con algo más de esperanza. Agradecido.
Esperanza, que palabra. Todo lo que abarca y esconde. En realidad no es ni más ni menos que la cualidad del que sabe esperar, pero somos muy poéticos y muy cursis y vemos en "esperanza" algo bonito.
Mientras las soluciones llegan no hay más remedio que esperar, y el que espera, porque sí, tiene esperanza. Esperar no equivale a sentarse y tocarse el mondongo, se puede esperar una solución mientras se busca otra u otras por otro lado. Cansado termina el cuerpo de dar vueltas en busca de soluciones. Sólo han pasado 3 meses desde que cerró la empresa en la que trabajaba y parece que ha pasado media vida. Más temo el enero y el febrero y sucesivos que los que ya han pasado. No sé cuántos curriculos he repartido, a cuantas ofertas me he inscrito, cuantas puertas he tanteado. Se me pierde la cuenta de todo eso, y nada.
Año nuevo, vida nueva. A por él. No nos vamos a quedar atrás lamiéndonos las úlceras no, estaremos en primera linea, buscando, luchando, peleando y como no, esperanzados, sí, ¿por qué no? esperanzados por salir hacia arriba. Heridos, cansados, dañados, ajados, pero pese a todo y contra todo esto SALIENDO.
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