El día 27 de mayo, como habíamos quedado, nos encontramos en La Plaza del Pan a las 10:30 de la mañana. Allí, entre risas, comentarios, nervios y mucha amistad, nos zampamos unas porras con unos chocolatitos calentitos. Tras el ágape, Carlos y Julián se colgaron las mochilas y empezaron su Marcha por las calles de Talavera.
Al llegar a la rotonda del final del polígono cogieron la salida del Embalse de Cazalegas. Llegaron al Embalse hacia las 14:30. Después de un pequeño remojo de pies, comieron algo, un cigarrillo y a seguir. Continuaron por el pueblo saliendo hacia la Autovía A5. A causa de esta entrada en Cazalegas el cómputo total de kilómetros para ese día se vió aumentado en 6.5 km, lo que se notó al final de la etapa sobre todo en los gemelos, que tendían a subirse a las corvas con cierta ligereza. Hacia las 21:30 llegaron al final, en El Casar de Escalona. Aquí se cobijaron en la casa de Julián y Anabel. Quizás fue el mejor recibimiento (estaría bueno). Tras una ducha y un masaje cenaron y a dormir.
A la mañana siguiente los operarios del Ayuntamiento recogieron las llaves de las instalaciones deportivas y la pareja continuó su Marcha de la tercera etapa. Al pasar por Santa Cruz del Retamar encontraron a un hombre, Juan, en una parada de autobús. Éste les preguntó si eran peregrinos, a lo que ellos le contestaron explicándole el motivo de su Marcha. Juan, entonces , les contó su historia. Un estado de desesperación e impotencia le acompañaba y rodeaba como una aureola por culpa del desempleo, de un divorcio bronco, de una denuncia, de falta de ingresos, de la obligación de pasar una pensión a su mujer por la manutención de las hijas. Las hijas, gracias a ellas, Juan aun seguía entre nosotros. Su desesperación aumentaba cuando al pedir ayuda a las autoridades, éstas le obligaban a conseguir una documentación antes de diez días para poder cobrar una miseria. No le iba a dar tiempo, decía, pero lo iba a intentar. Un cuidador de caballos que se dedicaba a vender bayetas y fregonas por las casas. Le ayudaron con algo de dinero y continuaron su camino renegando de todo y por todo. Gracias a la conversación mantenida con Juan, la Marcha se retrasó en torno a una hora con el horario estipulado. El GA les adelantó antes de llegar a Valmojado, fin de etapa, volvieron a su encuentro para librarles del peso de las mochilas. Terminaron el recorrido hacia las 15:00. Cuando llegaron al pueblo el GA les comunicó que en el Ayuntamiento les habían dicho que allí no les iban a facilitar la estancia, ni aseo ni techo. Fueron a la casa consistorial y se entrevistaron con una edil. Ésta les dijo que no sabían nada, en un principio. Luego dijo que si lo sabían pero que no tenían instalaciones en el pueblo para dejarnos. Les dijo que debían haber insistido con más emails notificando nuestra llegada. En fin, excusas para decir que NO. Al final y resumiendo, gracias a Luis y a Don Clemente, pudieron pasar la noche bajo techo tras una buena cena y una ducha en una Residencia de la tercera edad dirigida por hermanas y sores.
La cuarta jornada comenzó temprano, a las 7:00 ya estaban en camino. El recorrido era de 30.5km y merecía la madrugada. A las 10:30, a su paso por Navalcarnero, recibieron la visita del Grupo Social de la Guardia Civil para formalizar el relevo entre el grupo de Toledo y el de Madrid. Esta parada y la búsqueda de un locutorio para establecer contacto con los “amigos”, entretuvo la Marcha. La salida de Navalcarnero, la subida de Parque Coimbra y otros rodeos debidos a la orografía del terreno y otras obras inútiles abandonadas, supusieron un desastre para mantener el horario establecido. A las 15:00 aun estaban en la rotonda de Arroyomolinos y la carretera de Móstoles. Allí recibieron la llamada y posterior visita de Chelo, mujer activa y comprometida con muchas causas. Les proporcionó agua fría y les alivió del peso de las mochilas, que más tarde les acercó a Alcorcón. El trayecto por Móstoles hacia Alcorcón fue penoso por el calor, por las horas acumuladas en las piernas y las mentes. Al llegar Alcorcón les recibió Antonio, que les acompañó a un lugar llamado Taberna Castellana, donde se refrescaron y descansaron hasta que les llevaron a una Escuela Taller, donde tras una visita a las instalaciones llenas de actividades sociales, cenaron y durmieron.
A las 8:30 del jueves 31 continuaron la Marcha camino de Madrid. Un paseo a lo largo de la A5 hasta la capital. Parada en un locutorio para imprimir el Manifiesto que debían entregar en el Congreso y a seguir para finalizar a las 12:45 la Marcha en las puertas de la Cámara Baja. Allí contactaron con el Grupo Parlamentario Izquierda Plural, siendo recibidos por su portavoz en el Congreso, el diputado Cayo Lara y otros miembros del Grupo. Les acompañaron al interior del Congreso hasta el Registro, donde les sellaron el Manifiesto, cumpliendo así el objetivo de la Marcha. 

El lunes 28 salieron temprano hacia Santa Olalla, donde llegaron hacia las 10:00. Tras atravesar el pueblo siguieron hacia Maqueda. Con esta localidad a la vista, por el camino de servicio, tuvieron una visita inesperada. Un coche se les acercó por las espaldas y les adelantó, parándose unos metros por delante. Del vehículo se apearon tres hombres que se les acercaron. Se presentaron como miembros del Grupo Social de la Guardia Civil. Les estuvieron preguntando por el recorrido y la intención de la pareja al llegar a los distintos destinos. Quedando a su disposición para cualquier cosa, se despidieron con un apretón de manos. Así la pareja de Marchantes pudieron continuar su camino hacia Maqueda. Al llegar al pueblo se tomaron una descansadita en la plaza para reponer fuerzas y ánimos. Y Marcha para delante hacia Quismondo. Hacia las 14:00 llegaron a la localidad y se dirigieron al Ayuntamiento. Allí informaron de su llegada y esperaron a que el Señor Alcalde quedara libre para hablar con él. Cuando se pudieron entrevistar con el presidente éste les permitió el uso de los vestuarios de las piscinas municipales para el aseo y descanso hasta la partida del dia siguiente. A quismondo llegó el Grupo de Apoyo (GA) llegado desde Talavera con comida y muchas noticias y ánimos. Allí comieron todos juntos. Tras una sobremesa de charla y café el GA marchó. Los dos caminantes pasaron la tarde entre cuadernos y apuntes. Cena y saco de dormir. 
Sin querer entrar en más polémicas de las que ya se han creado, pero sin dejar pasar la ocasión, diremos que esta Marcha sí es política, pero sobre todo social. No hemos querido nunca declarar una ideología porque siempre hemos mantenido que los Desempleados son tanto de izquierdas como de derechas, por lo que el problema lo deben de solucionar entre todas las tendencias políticas; y ya que no lo hacen, los culpables son todos. Pero el Alcalde de Valmojado, del PP, demostró de qué piel se cubren algunas personas para ser elegidas, y luego se las quitan.


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